La Elite y el Pueblo
Los hombres como siempre debemos asumir nuestros actos. Y los dos grandes problemas colombianos son las dos clases de colombianos que existen.
Todo gran país necesita de la visión de la élite, de aquellos hombres que tienen la oportunidad y la suerte de viajar, de leer, de conocer, de debatir. En Colombia estos hombres pertenecen en su abrumadora mayoría a la oligarquía. Pero oligarquía no quiere decir aristocracia: la primera es un conglomerado de irresponsables egoístas que no quieren poner al servicio de su país su conocimiento, la segunda es aquel mítico gobierno de los mejores, aquellos genios que da la sociedad y que dirigen con su sabiduría el país hacia un horizonte respetable. Entonces si los que estudian no aportan soluciones, luego como le vamos a pedir a un concejal que embola zapatos que las tenga?
En América Latina ese es el gran problema, que cuando el líder sale del pueblo ignorante y sin ninguna formación caemos en los casos de Gutiérrez en Ecuador, de Lula en Brasil, de Toledo en Perú, que terminan echados por su torpeza. Y claro la elite en estos casos queda totalmente satisfecha pues le demuestra al pueblo que los que provienen de él son peores que los de la elite. Y cuando no es eso, tenemos a un tipo como Chávez un oportunista de primera, que se convirtió al socialismo cuando leyó algo de ello en alguna revista. Habrá que recordarle a éste señor que el Ernesto Guevara, Castro o Perón no eran emboladores de zapatos, sino que había una cierta reflexión, una cierta creación intelectual.
Con lo cual solo me atormenta este señor Lucho, que se dice un socialista porque cuando era dirigente sindical gritaba por un megáfono cuatro palabras en una cafetería. El otro día leí el programa político del Polo Democrático, luego el del Partido Liberal, y no leí el del Partido Conservador o de Uribe porque parecen todos calcados de la misma forma Minerva. El día que la elite sea responsable y piense en el futuro del país, dejando de un lado el egoísmo de sus ventajas coloniales ese día comenzaran a resolverse los verdaderos problemas de este país.
Del otro lado el pueblo, un pueblo demasiado resistente que no se desespera con nada, un pueblo inmaduro que aguanta demasiado. Un pueblo que se muere de hambre y no reacciona, un pueblo atemorizado por las relaciones de sometimiento que mantiene con la élite, con el cerebro formateado con la idea de que “a los doctores no se les puede faltar al respeto”. Si el pueblo colombiano no fuera tan arrodillado, una organización tan básica como la guerrilla debería tener 20 millones de miembros. Un pueblo hipócrita que echó al Simón Bolívar que lo liberó de los españoles, un pueblo demasiado traicionero que necesita alguien superior a quien respetar.
Pero como lo digo vivimos en una finca, donde la elite vive confiada que sus empleados nunca se rebelaran, y que cuando se rebelen sacaran el rejo como en la época de la colonia y volverán mansos a sus labores. El pueblo vive con el temor a no pedir a los doctores pues uno no debe molestar a los doctores pues éstos se ponen bravos y son los que nos dan de comer.
El grupo de la élite que sea lo bastante maduro para llevar a cabo los cambios sociales que necesita la sociedad será el que siente las bases de un futuro prometedor para Colombia en el mundo globalizado. Somos una finca de yuca y papa con doctores y empleadas de servicio, y estamos en un mundo de tecnología de innovaciones de ciencia de industria de hombres y mujeres cada vez más capacitados que hacen valer sus ventajas competitivas.
No seamos egoístas, entre más gente capacitada e inteligente tenga un país más oportunidades tendremos de salir adelante. Pero como seguimos creyendo que ese privilegio es sólo para los doctores pues por eso estamos donde estamos.
domingo, julio 22, 2007
Dos Excusas Colombianas: La Coca, Las Armas
Un problema es algo que se puede resolver, una excusa es una solución cobarde para ocultar los problemas. Colombia como todos los países de América Latina, es una hacienda llamada Las Excusas, un país prehistórico en el mundo globalizado y actual. Una hacienda inútil y absurda, un islote que vive con los mismos vicios desde su fundación, y cada vez más innecesaria. Hace 400 años si Colombia desaparecía del mapa mundial, España perdía grandes cantidades de oro para sus guerras, éramos al menos una hacienda inútil pero que le servía al mundo. Hoy en día si Colombia desaparece del mapa actual, pasaría verdaderamente algo? Alguien depende de nosotros? Cual es nuestra posición estratégica que hace de nosotros un país competitivo en el mundo?
No hemos podido progresar por culpa de nuestra hipocresía en terminar creyendo que tenemos que resolver excusas y no problemas. Resolver una excusa es crear un problema, con lo cual hemos pasado nuestra historia creando problemas. Estas son las 4 grandes excusas hoy en día en Colombia que nos desvían del objetivo primordial: hacer parte del mundo globalizado.
Soy un joven colombiano hastiado de esta situación infernal y absurda. No soy un experto, ni pretendo poseer la verdad. Quizás sea irresponsable escribir desde el sólo sentido común, intentaré ser lo más pragmático posible.
La Coca y las Armas
Las excusas más cobardes y más mediatizadas, sin embargo no creo que un país de 42 millones de personas pueda estar inmovilizado eternamente por culpa de un vegetal y de 100 mil personas que se matan entre ellas.
Comencemos por un caso estúpido:
Fumigamos todos los campos de coca e invitamos a todos los guerrilleros, a todos los paramilitares y a los soldados del ejército a un partido de fútbol de la selección Colombia. Durante esos 90 minutos del partido con una Colombia contaminada por las fumigaciones, ese día vamos a ser un país con un proyecto económico para integrarnos al mundo. La estupidez de este caso demuestra la absurdidad de estas dos excusas.
Colombia es entonces el país donde la propaganda mediática nos anuncia que el día en que se acabe la coca y haya paz ese día se acabaran todos los males de Colombia y seremos potencia mundial rápidamente. Vivimos todos con la facilidad de esas dos excusas, todos nuestros problemas se remiten a éstos, y despiadadamente anulamos todo razonamiento lógico para escondernos en la cobardía de las excusas.
Nuestros dos últimos presidentes han sido el claro ejemplo de cómo se pierden 8 años inútilmente. En esos 8 años el mundo ha entrado en una de las épocas más apasionantes de su historia la del mundo totalmente globalizado con desafíos tecnológicos industriales e intelectuales que estos dos estadistas no vieron en su miopía de hacendados. Un hacendado piensa en ensillar mulas y Colombia se maneja como a una gran finca que pertenece a unos pocos. Perdimos 8 años el uno 4 haciendo la paz para luego dejarle el turno al otro para que hiciera la guerra, dos líderes visionarios sin ninguna duda.
Pastrana que prometía la paz, palabra totalmente prostituida en Colombia. Paz entre 15 mil campesinos armados e ignorantes y 42 millones de colombianos o más bien paz entre esos 15 mil y la élite que el señor Pastrana representaba? Y claro es que a nadie le gusta que en la hacienda de uno no le obedezcan todos los empleados.
Luego vino Uribe, que por Dios si estudió todo lo que estudió en Harvard y Oxford que le vayan devolviendo lo de la matrícula, o de pronto es que no asistió a clase. A Pastrana no se le podía pedir más intelectualmente, pero por favor a Uribe sí. Pero no el cayó en el mismo juego, y como su predecesor no puedo resolver a las buenas el problema de la hacienda, éste decidió hacerlo a las malas. Uribe estudió para proponer dos cosas: hacer la guerra y arrodillarse ante Bush.
Utilizar todos los recursos de la nación y la limosna que nos da Estados Unidos para luchar contra 15 mil personas y destruir un vegetal, mientras que otros países estaban invirtiendo en nuevas tecnologías, en centros de investigación, en crear soluciones para adaptarse al mundo globalizado, nosotros preferimos seguir en nuestra finca sin que nadie nos moleste. Si analizamos la repartición de las tierras entre los colombianos, nos damos cuenta de que Colombia es una hacienda con varios dueños y uno de esos dueños se manda a que deje su hacienda y viva en el Palacio de Nariño.
Estas dos excusas se retroalimentan la una a la otra y luchar contra lo uno es luchar contra lo otro, con lo cual los colombianos quedamos envueltos en una mentira totalmente absurda pero que les conviene perfectamente a los hacendados. Y claro para que resolver los verdaderos problemas cuando podemos fácilmente escondernos cobardemente detrás de estas dos excusas.
Voto por el primer tipo que no hable ni del conflicto armado ni de la coca, pues ese tipo habrá ido a los problemas reales de un país subdesarrollado como Colombia. Dejemos las mentiras según las cuales Colombia seria una maravilla sin las armas y la coca: no somos diferentes ni originales y tenemos los mismos problemas que cualquier país subdesarrollado con matices colombianos claro está.
No hemos podido progresar por culpa de nuestra hipocresía en terminar creyendo que tenemos que resolver excusas y no problemas. Resolver una excusa es crear un problema, con lo cual hemos pasado nuestra historia creando problemas. Estas son las 4 grandes excusas hoy en día en Colombia que nos desvían del objetivo primordial: hacer parte del mundo globalizado.
Soy un joven colombiano hastiado de esta situación infernal y absurda. No soy un experto, ni pretendo poseer la verdad. Quizás sea irresponsable escribir desde el sólo sentido común, intentaré ser lo más pragmático posible.
La Coca y las Armas
Las excusas más cobardes y más mediatizadas, sin embargo no creo que un país de 42 millones de personas pueda estar inmovilizado eternamente por culpa de un vegetal y de 100 mil personas que se matan entre ellas.
Comencemos por un caso estúpido:
Fumigamos todos los campos de coca e invitamos a todos los guerrilleros, a todos los paramilitares y a los soldados del ejército a un partido de fútbol de la selección Colombia. Durante esos 90 minutos del partido con una Colombia contaminada por las fumigaciones, ese día vamos a ser un país con un proyecto económico para integrarnos al mundo. La estupidez de este caso demuestra la absurdidad de estas dos excusas.
Colombia es entonces el país donde la propaganda mediática nos anuncia que el día en que se acabe la coca y haya paz ese día se acabaran todos los males de Colombia y seremos potencia mundial rápidamente. Vivimos todos con la facilidad de esas dos excusas, todos nuestros problemas se remiten a éstos, y despiadadamente anulamos todo razonamiento lógico para escondernos en la cobardía de las excusas.
Nuestros dos últimos presidentes han sido el claro ejemplo de cómo se pierden 8 años inútilmente. En esos 8 años el mundo ha entrado en una de las épocas más apasionantes de su historia la del mundo totalmente globalizado con desafíos tecnológicos industriales e intelectuales que estos dos estadistas no vieron en su miopía de hacendados. Un hacendado piensa en ensillar mulas y Colombia se maneja como a una gran finca que pertenece a unos pocos. Perdimos 8 años el uno 4 haciendo la paz para luego dejarle el turno al otro para que hiciera la guerra, dos líderes visionarios sin ninguna duda.
Pastrana que prometía la paz, palabra totalmente prostituida en Colombia. Paz entre 15 mil campesinos armados e ignorantes y 42 millones de colombianos o más bien paz entre esos 15 mil y la élite que el señor Pastrana representaba? Y claro es que a nadie le gusta que en la hacienda de uno no le obedezcan todos los empleados.
Luego vino Uribe, que por Dios si estudió todo lo que estudió en Harvard y Oxford que le vayan devolviendo lo de la matrícula, o de pronto es que no asistió a clase. A Pastrana no se le podía pedir más intelectualmente, pero por favor a Uribe sí. Pero no el cayó en el mismo juego, y como su predecesor no puedo resolver a las buenas el problema de la hacienda, éste decidió hacerlo a las malas. Uribe estudió para proponer dos cosas: hacer la guerra y arrodillarse ante Bush.
Utilizar todos los recursos de la nación y la limosna que nos da Estados Unidos para luchar contra 15 mil personas y destruir un vegetal, mientras que otros países estaban invirtiendo en nuevas tecnologías, en centros de investigación, en crear soluciones para adaptarse al mundo globalizado, nosotros preferimos seguir en nuestra finca sin que nadie nos moleste. Si analizamos la repartición de las tierras entre los colombianos, nos damos cuenta de que Colombia es una hacienda con varios dueños y uno de esos dueños se manda a que deje su hacienda y viva en el Palacio de Nariño.
Estas dos excusas se retroalimentan la una a la otra y luchar contra lo uno es luchar contra lo otro, con lo cual los colombianos quedamos envueltos en una mentira totalmente absurda pero que les conviene perfectamente a los hacendados. Y claro para que resolver los verdaderos problemas cuando podemos fácilmente escondernos cobardemente detrás de estas dos excusas.
Voto por el primer tipo que no hable ni del conflicto armado ni de la coca, pues ese tipo habrá ido a los problemas reales de un país subdesarrollado como Colombia. Dejemos las mentiras según las cuales Colombia seria una maravilla sin las armas y la coca: no somos diferentes ni originales y tenemos los mismos problemas que cualquier país subdesarrollado con matices colombianos claro está.
lunes, noviembre 28, 2005
En el Polo toman Pola!
Dicen nuestros grandes analistas politiqueros, que la dupla de los Garzones (Lucho y Angelino), serán nuestros dos caudillos salvadores, con el revolucionario lema de "izquierda demócratica". Partido Revolucionario Institucional en México, o el "altruismo agresivo" de las dictaduras de las Repúclicas bananas son algunos de los eufemismos más recordados para designar dictadura y desorden.
Ahora bien, el ideólogo del cuello tortuga sacó esta famosa idea de izquierda democrática, para que los ex-guerrileros que componen ese partido puedan lavarse sus dersas manos tranquilos.
Sin embargo esta poderosa idea queda hecha añicos cuando leemos los estatutos de este mítico partido y analizamos la interpretación de sus símbolos. Por favor respire antes de leer:
Símbolos. El color amarillo simboliza la riqueza espiritual de los colombianos y de las colombianas, y la tenacidad popular expresada en la obra literaria: la franja amarilla. Este color es adoptado como el color oficial del Partido, acompañado con su símbolo alegórico y la sigla PDI. La bandera del Partido es de color amarillo.
El amarillo color nicotina es la semilla de todos los sueños de los colombianos. El Polo no es un Partido Político es un laboratorio científico que merecería el Premio Nobel sin tardar " Por haber descubierto el color del alma de los Colombianos". Y lo más importante es el color de la franja amarilla de nuestra bandera nacional. El símbolo alegórico no es más que un vulgar acrónimo recursivo con las tres letras del partido. Y ojo la bandera del partido es de colo amarillo por si lo pudiésemos olvidar. Les faltó decir a estos vulgares poetas de la interpretación que el amarillo también es el color preferido para los paños menores el 31 de Enero, por favor consigan empleo en Magicolor que ellos si inventan unos colores rarongos.
Ahora bien, el ideólogo del cuello tortuga sacó esta famosa idea de izquierda democrática, para que los ex-guerrileros que componen ese partido puedan lavarse sus dersas manos tranquilos.
Sin embargo esta poderosa idea queda hecha añicos cuando leemos los estatutos de este mítico partido y analizamos la interpretación de sus símbolos. Por favor respire antes de leer:
Símbolos. El color amarillo simboliza la riqueza espiritual de los colombianos y de las colombianas, y la tenacidad popular expresada en la obra literaria: la franja amarilla. Este color es adoptado como el color oficial del Partido, acompañado con su símbolo alegórico y la sigla PDI. La bandera del Partido es de color amarillo.
El amarillo color nicotina es la semilla de todos los sueños de los colombianos. El Polo no es un Partido Político es un laboratorio científico que merecería el Premio Nobel sin tardar " Por haber descubierto el color del alma de los Colombianos". Y lo más importante es el color de la franja amarilla de nuestra bandera nacional. El símbolo alegórico no es más que un vulgar acrónimo recursivo con las tres letras del partido. Y ojo la bandera del partido es de colo amarillo por si lo pudiésemos olvidar. Les faltó decir a estos vulgares poetas de la interpretación que el amarillo también es el color preferido para los paños menores el 31 de Enero, por favor consigan empleo en Magicolor que ellos si inventan unos colores rarongos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
